Llagas

Entre las decepciones y desilusiones se va desgastando el valor, la fuerza, la capacidad de amar. Cómo heridas mal curadas los recuerdos de antiguos desengaños lastiman al contacto de un posible nuevo amor. Los miedos y excusas oxidan  con rapidez el tímido destello de felicidad que traiga consigo algún valiente soñador rezagado. Y así, sin luz, en la oscuridad aplastante de la desconfianza, el orgullo nos abraza y se convierte en compañía.

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